domingo, 19 de junio de 2011

The Fishbowl

¿Alguna vez os he hablado de “la pecera”? Realmente no se llama así (en realidad no creo siquiera que tenga nombre), pero yo la he bautizado con este nombre por la apariencia que tiene de cara al público.
La pecera es el transbordo que hay que hacer desde la Jubilee Line a Piccadilly Line.


Un túnel en el que si no hay gente tardas 5 minutos en cruzarlo, pero como pilles hora punta, ya puedes echar merienda y paciencia porque nadie se salva de estar esperando. Si al menos se pudiera adelantar… Pero se arman bastantes embotellamientos y nadie se libra de tener que esperar.


Yo podría hacer ese transbordo todos los días que voy al trabajo, pero como mi horario coincide con la hora punta, prefiero coger otro camino. Pero hoy, sí que lo he hecho para hacer algunas fotos y poder mostrarlo aquí. A pesar de lo pesado que se hace andar rodeada de ladrillos “modelo piscina”, el encanto de cruzar un trecho como una estrella por el enorme ventilador que hay en una esquina mientras escuchas música en directo de Los Beatles, no tiene desperdicio. Hoy mismo he escuchado esta: http://www.youtube.com/watch?v=e_cwWP5Qf1k

La verdad es que los músicos que tocan en el metro de Londres merece la pena escucharlos porque tocan muy bien y son verdaderos profesionales.

 


 

sábado, 18 de junio de 2011

Always M&M

¿Veis ese edificio gris en el que se reflejan otros? ¿A que parece un lugar frío en el que se gestan importantes reuniones de negocios? Pues os sorprendería ver lo que hay dentro de él...


Os puedo decir que ayer fui durante unas horas la persona más feliz sobre la faz de la tierra (Yesterday I was a happinest person in the word). Estuve rodeada de color, sabor, felicidad, alegría, diversión y olores que revocaban una única ilusión: la pasión por el chocolate y por… los M&M. I CAN`T RESIST a una buena dosis de M&M. Y qué mejor manera que hacerlo en la nueva casa que la marca ha abierto en el corazón de la ciudad de Londres (Metro: Piccadilly).




Y es que, siempre divertidos (always fun), no te puedes resistir a ellos y ellos, lo saben (you can`t resist and they know it!)!!!



Es increíble como estos pequeños trozos de chocolate con leche revestidos de azúcar pueden producir tantas e increíbles sensaciones… AMAZING!!!



Basados en los “Smarties” ingleses, los M&M fueron vendidos por primera vez en Estados Unidos en 1941, después de que Forrest Edward Mars viera comer a soldados durante la Guerra Civil Española unas bolitas de chocolare cubiertas de azúcar que evitaba que se ensuciara los dedos. En 1939 tanto Forrest como R.Bruce Murriec compraron los derechos e introdujeron el producto en el mercado estadounidense bajo el nombre comercial que llevaba sus iniciales (M&M).


                              
                               “El chocolate se derrite en tu boca, no en tu mano”

El chocolate que por unas horas te transporta a ser niño otra vez. El chocolate lleno de color. El chocolate hecho camisetas, souvenirs, tazas, bolígrafos,… El chocolate que hace historia: M&M. No me pude resistir a llevarme unos gramos de mi gran debilidad en este mundo…




 Y ya veis, no todos los edificios altos, grises y acristalados tienen que ser aburridos por dentro ;p.




ENJOY! M&M!!!





viernes, 17 de junio de 2011

Baker Street




Ayer estuve paseando por Baker Street. La calle que en su día inspiró al maestro Gerry Rafferty hoy estaba bajo mis pies. En ella había desiertos en mitad de la ciudad que me hacían sentir frío. Había mucha gente, quizá la mayoría sin alma. El sol estaba brillando en un extraño día gris que encapotaba la ciudad y yo, lentamente caminando iba descendiendo por Baker Street. Pensando en que todo lo que estoy haciendo, si lo hago con gusto, sabré hacerlo bien y cada noche me podré acostar con una sonrisa en la cara.




Camino por la calle por donde la luz me lleva a ese lugar donde sólo se permite soñar, abriendo las puertas a lo desconocido y siendo capaz de enfrentarme a cualquier cosa



Y allí, en el 221B de Baker Street, como si el tiempo no pasara, la casa de Sherlock Holmes agolpada de turistas que por un momento querían revivir la ficción creada por el británico Arthur Conan Doyle. Una de las arterias principales Norte-Sur de Londres respecto al tráfico seguía hoy congestionada al igual que por aquel entonces: “Alto, rubicundo, completamente afeitado, cuyos ojos claros y colorados carrillos pregonaban que su poseedor vivía lejos de las nieblas de Baker Street”.




                    Just one more year and then you´ll be happy